¿Porqué dejar de fumar?
- Al dejar de fumar, recuperará el gusto y el olfato en pocos días.
- Al dejar de fumar, su respiración se volverá más regular y natural.
- Al dejar de fumar, recuperará un ritmo de vida más estable, así como un sueño realmente reparador.
- Al dejar de fumar, recuperará la serenidad y un gusto olvidado por la vida: el estrés, la ansiedad y la irritabilidad que provoca la abstinencia desaparecerán rápidamente (existen métodos terapéuticos que pueden ayudarle) y las ventajas derivadas superarán rápidamente a los inconvenientes.
- Al dejar de fumar, gastará menos dinero e incluso podrá ahorrar. Una buena motivación puede ser “ahorrar” el dinero que solía gastar en tabaco para un proyecto muy deseado.
- El aumento de peso que se produce debido a la abstinencia se estabiliza normalmente en tres meses.
- Al dejar de fumar, su piel y su cabello recuperarán un aspecto más saludable, así como sus dedos, sus dientes y su aliento, que ya no mostrarán signos de sus hábitos de fumador.
- Al dejar de fumar, recuperará su lugar en la sociedad: la aparición de numerosos lugares para no fumadores le permite vivir una vida saludable y normal a la vez que evita la permanente tentación de fumar.
- Independientemente de su edad y de si es un fumador habitual u ocasional, siempre es buen momento para dejar de fumar, aunque deba intentarlo varias veces.
- Puede recurrir a la ayuda de médicos o asociaciones antes o después de tomar la decisión.
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¿Porqué no empezar?
- ¡El tabaco mata! El tabaco es el causante de miles de muertes cada año. La esperanza de vida de uno de cada diez fumadores se ve reducida en 20 años. Además de algunos cánceres, el tabaco también provoca otras patologías.
- ¡El tabaco es caro! Tanto si se compra en cajetillas como si se adquiere tabaco de liar, los cigarrillos pueden incrementar rápidamente los gastos de una persona y endeudar a un joven o a una familia. En lo que se refiere a las patologías que provoca el tabaco, éstas suponen enormes gastos sanitarios para los contribuyentes y los sistemas de salud estatales.
- ¡El tabaco afecta a los sentidos! Reduce el gusto, el olfato y el sabor.
- ¡El tabaco daña el cuerpo por dentro y por fuera! El tabaco ocasiona problemas respiratorios y reduce el rendimiento deportivo y sexual, provoca impotencia en los hombres y, en el caso de las mujeres, puede ser la causa de embarazos ectópicos, abortos espontáneos y trastornos en el crecimiento del bebé. Además, el tabaco hace que el pelo pierda brillo y marchita la piel, que se vuelve gris.
- ¡El tabaco es una droga! El tabaco crea rápidamente una dependencia de la que es muy difícil liberarse. El primer cigarrillo, que suele encenderse para integrarse en un grupo, puede resultar peligroso.
- ¡El tabaco puede dar lugar a otras dependencias! En la mayoría de los casos, aquellos que padecen una dependencia del alcohol o de otras drogas, tanto blandas (hachís, cannabis) como duras, empezaron sufriendo una dependencia del tabaco.
- ¡El tabaco es perjudicial para los que rodean al fumador! Además de las molestias que sufren los familiares del fumador, el humo causa molestias y enfermedades inmediatas o a largo plazo. Los niños son especialmente vulnerables al humo del tabaco de otras personas.
- ¡El tabaco ya está pasado de moda! Para los jóvenes, el tabaco suele estar asociado a una intranquilidad o rebelión disfrazada contra la autoridad y la sociedad en general. En muchos lugares, como el transporte público o los lugares públicos, suele estar prohibido fumar. Fumar se ha convertido en un acto que se realiza en secreto, en un lugar aislado, aunque cada vez se es más consciente de los peligros que representa. El fumador puede parecer una persona irresponsable e individualista a la que no le importa ni él mismo ni los demás.
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